Irene Escolar, Bárbara Lennie y Jonás Trueba revelan secretos del rodaje en una entrevista exclusiva

El primer largometraje de ficción dirigido por Itsaso Arana

En una entrevista exclusiva, los actores Irene Escolar, Bárbara Lennie y Jonás Trueba revelaron algunos secretos del rodaje de “Las chicas están bien”, el primer largometraje de ficción dirigido por Itsaso Arana. Los tres actores, que forman parte del elenco principal de la película, compartieron detalles interesantes sobre su experiencia en el set y cómo fue trabajar con Arana como directora.

Una película inclasificable y muy femenina

“Las chicas están bien” es una película inclasificable, íntima, confesional y muy femenina. Itsaso Arana, conocida actriz y cofundadora de la compañía de teatro La Tristura, debuta como directora en esta pequeña joya cinematográfica. La película se centra en un grupo de cinco chicas que se apartan del mundo durante siete días de verano en una casa de campo de cuento. Arana buscaba explorar el proceso creativo en equipo y cómo este puede transformar la percepción del mundo de cada individuo.

La importancia de la entrega personal en la película

Una de las características más destacadas de “Las chicas están bien” es la entrega personal de las actrices al proyecto. Arana decidió que las protagonistas conservaran sus nombres reales, lo que añade un elemento documental y de autenticidad a la película. Cada actriz aportó su bagaje de vida y artístico a la historia, compartiendo sus verdaderas historias y experiencias. Esta entrega personal enriqueció la película y la diferenció de otras ficciones, creando un ambiente de confianza y complicidad entre el elenco.

El rodaje como una experiencia transformadora

Durante la entrevista, los actores coincidieron en que el rodaje de “Las chicas están bien” fue una experiencia transformadora. La película se desarrolla en un ambiente de aislamiento, donde las cinco mujeres comparten día y noche durante dos semanas. Durante este tiempo, se cuidan, se divierten y comparten sus vulnerabilidades y heridas. La película retrata la importancia de compartir la vida y contar a nuestras amigas aquello que nos avergüenza o nos duele, lo cual nos hace mejores personas.

El papel del espectador en la película

Arana destacó la importancia del espectador en “Las chicas están bien”. Aunque como en cualquier película, se espera que el espectador ofrezca una mirada que complemente la obra, en este caso Arana busca una mirada cómplice y una participación activa del público. La película mezcla diferentes géneros y tiene elementos de metaficción, lo cual requiere la complicidad del espectador para completarla. Desde los créditos iniciales, Arana invita al público a darle la mano y embarcarse en un paseo por el campo junto a ella.

La actuación como tema central de la película

Uno de los temas más importantes de “Las chicas están bien” es la actuación. Arana considera que, aunque la película aborda temas universales como el amor, la muerte y la amistad, la actuación es un tema más particular. Las actrices protagonistas reflexionan sobre los límites de la actuación y cómo las lecciones de vida enriquecen su trabajo. A través de sus interpretaciones, exploran la naturaleza humana y cuestionan si es posible actuar situaciones que no se han vivido personalmente.

El estreno y la relación con otras películas

“Las chicas están bien” se estrenó en cines junto con la última película de Hong Sang-soo en España. Aunque las películas tienen estilos diferentes, Arana se mostró encantada de compartir cartelera con un director que considera una gran inspiración. Además, Arana mencionó su trabajo previo en “La virgen de agosto”, película que coescribió con Jonás Trueba y que guarda ciertas similitudes temáticas con “Las chicas están bien”. Ambas películas se centran en un espacio y un tiempo determinados, pero cada una tiene su propia identidad y enfoque.

En resumen, “Las chicas están bien” es una película íntima y confesional dirigida por Itsaso Arana, en la que las actrices protagonistas comparten sus verdaderas historias y experiencias. El rodaje fue una experiencia transformadora, donde las actrices se entregaron personalmente al proyecto. La película invita al espectador a ser cómplice y participar activamente en su visionado. La actuación es un tema central en la película, explorando los límites de la interpretación y cómo las lecciones de vida enriquecen el trabajo actoral. El estreno de la película coincide con la de una película de Hong Sang-soo, y Arana destaca la influencia de este director en su trabajo.