La Reina Isabel II y su adorado Welsh Corgi protagonizan un desfile en el Palacio de Buckingham

Un homenaje a la amada monarca y su raza de perros favorita

El pasado fin de semana, el Palacio de Buckingham fue testigo de un emotivo desfile en honor a la fallecida Reina Isabel II y su adorado Welsh Corgi. Decenas de amantes de esta raza de perros se reunieron en las afueras del palacio para rendir tributo a la querida monarca, quien tuvo una estrecha relación con estos caninos a lo largo de su vida.

Un evento lleno de emoción y elegancia

El desfile, conocido como ‘Corgi Parade’, fue organizado por Agatha Crerer-Gilbert, quien expresó que no había mejor manera de recordar a la reina que a través de la raza de perros que tanto amó. Los participantes vistieron a sus corgis con coronas, tiaras y mantos reales, creando una imagen digna de la realeza. Los perros desfilaron con gracia y elegancia frente al palacio, mientras los asistentes y turistas admiraban la escena con emoción y alegría.

El amor incondicional de la Reina por los Welsh Corgis

A lo largo de su vida, la Reina Isabel II fue dueña de más de 30 Welsh Corgis, siendo Susan, un corgi que recibió como regalo a los 18 años, el ancestro de muchas generaciones de estos adorables perros. Los corgis fueron compañeros constantes de la monarca, y su amor por ellos era evidente en cada ocasión. Incluso en su funeral, los corgis se despidieron de ella mientras el cortejo fúnebre se dirigía a la Abadía de Westminster.

Un legado que perdura

Aunque la Reina ya no está físicamente entre nosotros, su amor por los Welsh Corgis y su legado perduran. En honor a su memoria, se planea instalar una estatua de bronce en la que aparecerá la monarca junto a uno de sus corgis. Además, la duquesa de York, Sarah Ferguson, ha tomado la responsabilidad de cuidar a dos de los corgis de la reina, Muick y Sandy.

Un tributo conmovedor y lleno de amor

El desfile de corgis en el Palacio de Buckingham fue un tributo conmovedor y lleno de amor hacia la Reina Isabel II. Los participantes y asistentes demostraron su cariño y admiración por la monarca, recordando su pasión por los perros corgis. Aunque la Reina ya no está físicamente presente, su legado y su amor por estos adorables caninos perdurarán en el corazón de todos aquellos que la recuerdan con cariño.