Miley Cyrus revela los secretos detrás de su sesión de fotos con Annie Leibovitz para Vanity Fair

La polémica portada de Vanity Fair

En el año 2008, Miley Cyrus protagonizó una sesión de fotos para la revista Vanity Fair que generó una gran controversia. En la imagen, tomada por la reconocida fotógrafa Annie Leibovitz, la joven cantante aparecía en topless, cubierta únicamente por una sábana. La portada causó revuelo en el mundo y una ola de críticas, especialmente debido a que Miley tenía tan solo 15 años en ese momento.

La verdad detrás de la foto

Recientemente, Miley Cyrus ha decidido revelar la verdad detrás de esa polémica sesión de fotos. En una entrevista, la cantante explicó que su hermana pequeña, Noah, estaba presente en el set y fue ella quien pulsó el botón de la cámara para tomar las fotografías. Además, Miley reveló que su familia también estaba presente durante la sesión.

El objetivo de la sesión de fotos

Miley Cyrus explicó que en ese momento estaba tratando de dejar atrás su imagen de Hannah Montana, el personaje que la había catapultado a la fama en Disney Channel. La sesión de fotos con Annie Leibovitz fue una forma de mostrar su faceta más adulta y alejarse de la imagen de chica dulce que todos conocían. La cantante recordó que fue la primera vez que se pintó los labios de rojo, como otro elemento para diferenciarse de su personaje en la serie.

La reacción negativa y las disculpas

La portada de Vanity Fair generó una fuerte reacción negativa por parte del público y de los padres de los seguidores de Miley Cyrus. La cantante y Disney Channel se vieron obligados a pedir disculpas por la imagen de una menor de edad en esa posición. Miley, en ese momento, se disculpó públicamente y expresó su vergüenza por la foto.

El cambio de perspectiva

Sin embargo, una década después, Miley Cyrus ha cambiado su perspectiva sobre esa sesión de fotos. En un tuit, la cantante afirmó que ya no se siente avergonzada y que no tiene nada de qué disculparse. Además, mencionó que la reacción negativa fue producto de la interpretación de otras personas y que la foto en sí no tenía nada sexualizado.

La importancia de ser un modelo a seguir

Miley Cyrus también reflexionó sobre el hecho de ser un modelo a seguir y cómo eso influyó en su decisión de disculparse en su momento. La cantante explicó que en ese momento estaba tratando de equilibrar su espíritu libre y su actitud sin remordimientos con la responsabilidad de ser un modelo a seguir para sus fans. Sin embargo, ahora considera que ser un modelo a seguir implica ser auténtico y tomar decisiones con las que uno se sienta cómodo.

La sesión de fotos como un hito en su carrera

A pesar de la controversia y las disculpas, Miley Cyrus considera que la sesión de fotos con Annie Leibovitz para Vanity Fair fue un hito importante en su carrera. La cantante ha dejado claro que ya no se siente avergonzada de esa imagen y que la recuerda con cariño. Además, ha destacado que la foto fue una elección brillante para romper con su imagen de chica dulce y mostrar su lado más adulto.

En conclusión, Miley Cyrus ha revelado los secretos detrás de su sesión de fotos con Annie Leibovitz para Vanity Fair. La cantante ha explicado que su hermana pequeña estaba presente en el set y que su familia también participó en la sesión. Además, ha cambiado su perspectiva sobre la foto y ya no se siente avergonzada de ella. Considera que la sesión de fotos fue un hito importante en su carrera y una forma de mostrar su faceta más adulta.