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Sporting-Leganés (2-1): El Lega mereció mucho más y mejor suerte pero los errores se pagan muy caros

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  • Los de Garitano siguen sin conocer la victoria después de cinco partidos

  • El Sporting se adelantó en el marcador a los tres minutos de encuentro con un gol de rebote logrado por Fran Villalba

  • Los ‘pepineros’ se acercaron en el marcador a 12 minutos del final merced a un gol de Sabin Merino y merecieron mejor suerte

Nacía el partido como compromiso de esos calificados como ‘de los jodidos’ (con perdón) para el Leganés. Anda el personal, el más exigente, mosca en la ciudad por el arranque de Liga del equipo. Y no terminan de tener claro hacia donde hay que dirigir las críticas (las de las Redes). Unos lo hacen hacia abajo (el banquillo), otros hacia arriba (la directiva) y algunos hacia el medio (los jugadores).  Difícil ponerse en un sitio para él que escribe, al menos de momento. 

Buscando casi el sitio, acomodándose el Lega en el campo, los ‘pepineros’ se llevaron la primera ‘guantá’ (que se decía en mi caso cuando era chico y no había tanto personaje idiotizando niños y se educaba). Lo de la diestra ‘siniestra’ del Leganés empieza a ser preocupante. En este caso, nada que objetar en la cobertura, porque todo fue una real mala suerte. No cabe otra. Fran Villalba entró en el área y camino de la más pequeñas de las áreas, bien cubierto por personas y en espacios, le zumbó a la pelota.

La parábola más extraña

En condiciones normales, el balón debía haber cogido cualquier dirección raro. Pues cogió la peor. Desafió los principios de la Física (lástima que se haya anunciado hoy que no habrá recuperación porque algunos no sabrán nunca lo que es es0) y el balón dibujó una sorprendente parábola que acabó batiendo a Asier Riesgo ante la sorpresa general de propios y ajenos. Minuto tres. El equipo que no ha ganado un partido todavía iba perdiendo. Pues a currar. No cabía otra.

El Lega, además de mirar al cielo a redimir culpas, tenía que mirar al verde de El Molinón para intentar empezar a ponerse al mando del compromiso. No iba a ser fácil. Pero dio síntomas de que entró en modo urgencia por igualar el compromiso. Apretó hasta donde podía con lo que tenía porque el Sporting, al menos en este principio de Liga, apunta (como lo hizo el año pasado) a gran favorito.

Recursos

Los de Garitano tenían que hacer el campo lo más ancho posible para complicarle la vida a los de David Gallego. Había que dar mucha sensación de estar vivos y colear todo lo que se pudiera. Así llegó la ocasión más clara del primer cuarto de hora, cuando Quintillá se vio solo ante Mariño. Se dio de bruces con el portero sportinguista y la cosa quedó como estaba.  Si no caían en su propia desesperación parecía que había manera de poder estar más cerca de ganar que de perder (¿Y a mí de qué me suena esta frase?).

El Lega estaba haciendo todo lo que podía: presión, balón, un Sporting muy ahogado y sin huecos. ¿Adivinan qué faltaba? Pensó gol, demasiado fácil. Pensó ocasión, acertó. Para marcar gol en esto del fútbol hay que subir el contador de ocasiones para que la probabilidad (otra de las cosas que difícilmente descubrirán los que no recuperen) subiese hasta llegar al punto de salir del cero del casillero. En eso que llaman ‘el mientrastanto’, los centrales pepineros sumaron dos amarillas. Se ponía la cosa rara. Para nada fea, pero sí rara.

Hubo un retazo de esperanza de que la cosa cambiase antes del descanso cuando el canterano Naim García se puso ‘manos a la obra’. Duda poco habitualmente. Hizo lo que sabe. Enfilar en diagonal y pegarle muy duro desde fuera. Podía haber ido dentro. Había otra posibilidad que fuese fuera. Y la peor: que fuese al palo. Pues pasó lo tercero. No servía para mucho, pero sí para dejar un buen sabor de boca en el final del a primera parte. El Lega podía.

Segundo acto

Garitano se vio obligado a mover fichas donde menos le gusta: la defensa. El peligro de las amonestaciones dejó a Bruno en el vestuario y mandó a Javi Hernández a la posición de central. No tenía más remedio. Dos centrales con amarilla, demasiado riesgo gratuito. Además del cambio de cromos, el Lega quiso ‘cercar’ a los rojiblancos. Exigía tanto esfuerzo físico, generoso estaban siendo los pepineros en ello, como cabeza para aguantar todo el tiempo necesario hasta que llegase el tanto, cuanto menos, del empate.

Había que seguir y seguir y seguir. Hasta que sucediese una de las dos cosas que podían pasar: la igualada o el mazazo. Y sorprendente llegó lo segundo. Un desajuste defensivo, de esos que visto por la tele dan ganas de decirle algo al defensa, dejó a Aitor camino de la portería de Asier Riesgo, le quebró con la cintura y, hecho todo bien, mandó el balón a la cueva de Riesgo. El vídeo es de esos que hay que ponerle a los niños para que descubran cómo hacer todo bien ofensivamente y como pifiarla defensivamente. A los 61 minutos, el Lega tenía que enfrentarse a seguir intentándolo o comerse el tiempo.

Pelea hasta el final

Las sensaciones que llegaron tras el 2-0 fue que el Leganés se había deshecho en su propio intento. El equipo intentaba encontrar unas vías de agua que no aparecían por ningún sitio. Garitano decidió convertir en recursos lo que tenía en el banquillo y fueron apareciendo por el campo Borja Garcés, Doujkouré, Cisse y Sabin Merino. Y poco después se abría una lucecita entre las nubes visitantes. Sabin Merino conseguía acercar a los de Garitano tras una jugada algo similar a la del primer gol del Sporting. Un disparo desde fuera que fue desviado, sin parábola extraña, por un defensor sportinguista. Otra vez había vida.

Lo peleó hasta el final. Incluso con un larguero en el Lega con un disparo durísimo de Randelovic que cargó las pilas visitantes para los cuatro minutos que se dieron de alargue. El Lega mereció no perder pero los errores se pagan caro, muy caros. Alguno todavía no ha entendido que en el fútbol profesional no se pueden cometer determinados errores. Pero tranquilos. “Dará igual que dará lo mismo” que decía mi padre (QEPD). En Leganés, la ciudad no el club, últimamente se ve cada barbaridad de órdago (de las que importan de verdad, que no es el caso) y no pasa absolutamente nada.

LALIGA (2ª división, jornada 5ª)

REAL SPORTING, 2; CD LEGANÉS, 1

REAL SPORTING: 13. D. Mariño; 2. G. Rosas, 6. Babin, 4. Valiente, 26. P. García (19. Bogdanovic, 80′); 16. Gragera, 8. Pedro Díaz; 7. Aitor G. (22. Pablo Pérez, 879′), 21. Villalba (14. Berto, 87′), 27. Gaspar (26. Nacho Méndez, 64′); y 23. Djuka (11. Campuzano, 79′).

CD LEGANÉS: 13. Riesgo; 2. Palencia, 15. Rodri Tarín, 5. Bruno (12. Randelovic, 45′), 20. Javi Hdez.; 34. Naim (9, Sabin Merino, 77′), 19. Luis Perea (22. Doujkouré, 69′), 18. R. Pardo, 16. Quintillá; 24. Bautista y 21. Fede Vico (28. Borja Garcés, 69′).

ÁRBITRO: Iglesias Villanueva (Colegio Gallego). Amonestó a los visitantes Tarín (35′), Bruno (41′), Palencia (80′).

GOLES: 1-0 (03′) Fran Villalba tras rebotar en un Palencia. 2-0 (61′) Aitor, tras desmarcarse. 2-1 (78′) Sabin Merino, tras rebotar en Babin.

INCIDENCIAS: Estadio El Molinón ‘Enrique Castro ‘Quini”. 11.212 espectadores.

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Redacción Prensa
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