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El consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Alejandro Celorio Alcántara, destaca la importancia de no normalizar la presencia de armas de fuego en ambos países. Aunque el gobierno mexicano ha trabajado para evitar el tráfico de armas desde Estados Unidos, la respuesta de la administración estadounidense es que tienen un mercado legal para su comercio. A pesar de los esfuerzos por rastrear las armas que cruzan la frontera, la cantidad de armas ilícitas sigue aumentando, lo que representa un desafío para ambos gobiernos.
La secretaria general de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Patricia Guadalupe Martínez Torreblanca, señala que México experimenta una epidemia de violencia armada. Según cifras del INEGI, el 60% de los homicidios cometidos en México en 2022 fueron perpetrados con armas de fuego. Además, se estima que hasta el 90% de las armas de fuego ilegales en México provienen de Estados Unidos. Esta situación plantea la necesidad de tomar medidas más efectivas para controlar el tráfico de armas y evitar que se vendan con facilidad en ese país.
Se destaca la importancia de la responsabilidad corporativa en el uso y destino final de las armas. En este sentido, se ha presentado una demanda civil por daños a fabricantes y distribuidores de armas en Estados Unidos, con el objetivo de impedir que la violencia y la presencia de armas se normalicen en la sociedad. Esta demanda no está dirigida contra el gobierno estadounidense, sino contra las empresas responsables. Es necesario tomar medidas más contundentes para evitar que las armas estén disponibles para prestanombres, criminales y personas desequilibradas que puedan causar daño a la población.
El Observatorio de la Relación Binacional México-Estados Unidos de la UNAM ha colaborado con el Archivo General de la Nación en la investigación del tráfico ilícito de armas en la relación entre ambos países. Esta colaboración ha permitido obtener información sobre consulados y realizar investigaciones de corte histórico. La importancia de esta investigación radica en conocer los antecedentes del tráfico ilícito de armas y buscar soluciones más efectivas para controlarlo. Se espera que los resultados de estas investigaciones sean publicados en 2024.
