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“Las mujeres que siguen en Afganistán son fuertes, deben seguir luchando por su vida”

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El director, que ha visitado Madrid, está produciendo una película sobre volar desde este país titulada ‘Fly to Kabul’.

Madrid, 13 de enero (Prensa Europea) –

El cineasta afgano Sahara Karimi fue a Kabul el 15 de agosto de 2021, cuando los talibanes tomaron el poder y ahora vive en la ciudad ucraniana de Kiev. “Creo que las mujeres que viven en Afganistán son fuertes, deberían continuar la guerra por sus vidas. Como artista, estoy compartiendo sus luchas y rezando por su protección”, enfatizó en una entrevista a Europa Press. Su visita a la Academia Española de Cine.

Kimmy reconoce en Madrid que desde su partida está cada día más desierta. “Mis amigos no creen que ahora soy una persona tranquila, hace mucho tiempo que no llamo a nadie, hay algo dentro de mí que está roto, no puedo explicar qué es, pero tengo que saberlo. no la misma persona. Desde el 15 de agosto”, admitió.

Cuando los talibanes entraron en Kabul, la cineasta, la primera mujer en dirigir películas de propiedad estatal afgana en 2019, decidió pasar solo unas pocas horas viviendo o viendo el país. Finalmente, el 17 de agosto, informó a sus seguidores que se había convertido en la capital. Ahora el cineasta es un profesor que trabaja en su nueva película ‘Fly From Kabul’, que está a punto de salir de Afganistán.

“Lo triste es que el concepto de hogar se pierde para siempre, porque he sido refugiado muchas veces en mi vida, pero cuando decidí regresar a Afganistán en 2012, quería quedarme allí para siempre, acepté todas las dificultades. , todos los gritos contra la mujer, porque me sentía emocionalmente segura en Afganistán, pero con el regreso de los talibanes, me vi obligada a dejar mi casa”, cuenta.

“No mereces ser identificado”

Y, aunque asegura que no le teme a los talibanes, advierte que alguien debe ser contado como “estúpido”. “Los estúpidos hacen cosas estúpidas y no pueden entender que la estupidez puede destruir una nación”, dijo, lamentando que los talibanes sean un “grupo terrorista”, un grupo brutal que no tiene ningún derecho humano ni valora los derechos de las mujeres. , ni de ellos. Creemos en cualquier valor democrático y no merece ser reconocido.

Director de varios documentales y películas, su película ‘Hawa, Maya, Aisha’ (2019), filmada en Afganistán y producida en Irán, fue estrenada en el Festival de Cine de Venecia y nominada a un premio Arizona. En su trabajo, a menudo se ocupa del sufrimiento de las mujeres afganas, pero también de su resistencia.

Por eso, advierte que, “lamentablemente” en Afganistán, con o sin talibanes, “la mayoría de la gente está en contra de las mujeres, no toleran a las mujeres fuertes”. Ser una mujer independiente, empoderada y educada es muy importante. Es difícil. Afganistán 3. Cuando tienes las habilidades y las quieres desarrollar, sabes lo que quieres, estás luchando por tus derechos, por tu identidad, es muy difícil”, enfatiza.

De hecho, destaca que ser cineasta en su país “no se considera bueno, como lo es una mujer, y cuando las juntas es una combinación que la sociedad no admite”. “Tengo un doctorado, muchos años de experiencia, pero como cineasta me miran como si estuviera perdiendo el tiempo, con desprecio”, dijo, “y más que como actor. Difícil porque son relacionado con ella. prostituta”.

En cualquier caso, Karimi se enorgullece de ser la primera mujer directora de una película afgana. “He hecho historia. Por primera vez una mujer es la directora de esta organización”, explicó cómo una de las primeras cosas que cambió fue la introducción de la igualdad de género en la organización. “Hasta que llegué, solo había mujeres haciendo trabajo sanitario. Abrí oportunidades profesionales para las mujeres en el cine”, explica.

Este puesto estuvo lleno de oportunidades y le dio energía y fuerza, aunque enfrentó muchos desafíos. “Estoy feliz porque a lo largo de los años lo he hecho lo mejor que puedo. Para una mujer que trabaja en una sociedad antisocial, en la guerra, en el campo de batalla, si no me obligaran a ir, ahí continuaría la guerra”, concluye.

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Redacción Prensa
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