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Síntomas de alerta de apendicitis que no debes dejar tener lugar

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   MADRID, 30 Jun. (EDIZIONES) –

   El apéndice es una prolongación del ciego, la primera parte del colon. Se sitúa en el banda inferior derecho del barriga. Mide de promedio unos 7-8 centímetros, aunque se han descrito desde ausencias congénitas del apéndice, hasta apéndices por encima de los 20 centímetros.

   Así lo explica en una entrevista con Infosalus el doctor José Manuel Aranda Narváez, coordinador de la Sección de Trauma y Cirugía de Urgencias de la Asociación Española de Cirujanos (AEC), quien aclara que se considera al apéndice un entraña vestigial, es afirmar, aquel que ya no cumple ninguna funcionalidad pero que conservamos fruto de la herencia de nuestros antepasados.

   “Se le han asociado diversas funciones, de la que la inmunitaria es la más aceptada, aunque diversos estudios han demostrado que es una parte del intestino gordinflas absolutamente prescindible”, reconoce el además patriarca de la Sección de Trauma y Cirugía de Urgencias de la Mecanismo de Gobierno Clínica de Cirugía Normal, Digestiva y Trasplante del Hospital Universitario Regional de Málaga.

   En concreto, este práctico subraya que la apendicitis es la inflamación del apéndice, a la vez que son diversas las causas que se le han intentado adscribir a la misma: “La más aceptada ha sido clásicamente la obstrucción de la luz por cualquier causa (aumento del tamaño de folículos linfoides, acúmulo de material fecal o ‘fecalito’, parásitos o incluso tumores apendiculares). Esa obstrucción produce acúmulo retrógrado, distensión y finalmente infección. Sin incautación, hoy día se manejan otras teorías correcto a que no en todas las piezas de apendicectomía se objetiva una obstrucción como causa de la misma”.

   Con ello, el miembro de la AEC enumera cuáles son los posibles síntomas de alerta de apendicitis, destacando que el cuadro clínico más frecuente es el de dolor intestinal difuso, los vómitos y la descuido de apetito, con posterior migración del dolor en torno a el banda derecho e inferior del barriga.

    “Puede ocurrir fiebre de bajo límite y alteraciones del rutina intestinal, siendo el constipación el más frecuente. Este cuadro clínico aparece y se desarrolla en 24-48 horas, lo que constituye el promedio más frecuente de tiempo en consultar con un médico y hacer el dictamen”, subraya.

   Sin incautación, el doctor Aranda Narváez advierte de que debe tenerse presente que este cuadro clínico es el más frecuente porque la emplazamiento más frecuente del apéndice es estar rescatado adentro del barriga, pero que hay otras localizaciones (en la pelvis, por detrás del intestino delgado o del propio ciego) que hacen que el cuadro clínico sea menos florido, cubo que el resto de las vísceras abdominales intentan tapar la inflamación.

DIFERENCIAR EL DOLOR EN EL ABDOMEN DE LA APENDICITIS

   A la hora de diferenciar la apendicitis de cualquier otro dolor intestinal, el cirujano afirma que el cuadro clínico representativo de la apendicitis es “sobrado reconocible”, especialmente si se da en una persona fresco (20-30 abriles) donde la apendicitis presenta su máxima incidencia. “De cualquier modo, en presencia de un dolor intestinal con fiebre de bajo límite que progresa o no desaparece, lo mejor es consultar con un doble para, en caso de duda, realizar un dictamen radiológico”, sostiene.

   Y es que, según advierte el coordinador de la Sección de Trauma y Cirugía de Urgencias de la Asociación Española de Cirujanos, el peligro de no realizar a tiempo una linaje del apéndice radica en que la progresión por los diversos estadios (de apendicitis no complicada a complicada con necrosis y peritonitis) en muchos casos es “cuestión de tiempo”, porque la infección progresa incluso con afectación vascular de venosa a arterial.

   “La peritonitis, motivada por la conducto del apéndice y la salida de contenido fecal o purulento, ya sea solo en las cercanías o en todo el barriga, es la escalón más descubierta y es el peligro de diagnosticar el cuadro tardíamente. Hoy día, sin incautación, hay dudas de si todas las apendicitis progresan de esta forma o pueden quedarse simplemente como formas no complicadas, aunque el peligro de la progresión siempre debe tenerse presente”, indica el cirujano.

   En este contexto, Aranda Narváez resalta que la apendicitis puede tener oficio a cualquier momento, aunque el pico de máxima incidencia es la segunda o la tercera lapso de la vida. A su vez, incide en que el tratamiento más aceptado es la apendicectomía, la extirpación del apéndice, siendo el método destapado, el más conocido y clásico para su realización, mediante una incisión en el banda derecho del barriga.

   “Hoy día, sin incautación, la mayoría de los centros realizan este procedimiento mediante laparoscopia, a través de 3 pequeñísimas incisiones que permiten la entrada de una cámara con luz e instrumentos quirúrgicos, así como la salida del apéndice a posteriori de ocurrir sido extirpado. Este llegada permite una recuperación más precoz”, asegura el doble.

   Eso sí, en última instancia, el miembro de la AEC lumbre la atención sobre las recientes informaciones aparecidas en prensa en relación con que la apendicitis puede tratarse sin operación, solo con antibióticos. A este respecto, el doctor señala que existen dos circunstancias donde este tratamiento puede emplearse:

   1) Cuando se diagnostica una apendicitis con un cuadro clínico atípico (asociado generalmente a esas localizaciones por detrás del intestino delgado o gordinflas que ayer mencionábamos), con más tiempo de proceso.

   2) En apendicitis típicas no complicadas se han publicado estudios sobre el empleo de los antibióticos sin cirugía, que comunican un suspensión éxito auténtico pero muchas recurrencias (reproducción del cuadro agudo) en los siguientes abriles, teniendo que ser finalmente operados.

   “Cualquiera de estos tratamientos pueden ser planteados como alternativas adecuadas por especialistas de acuerdo a las características específicas del paciente atendido”, sentencia el doctor José Manuel Aranda Narváez, coordinador de la Sección de Trauma y Cirugía de Urgencias de la Asociación Española de Cirujanos.

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