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¿Va a ser necesaria una cuarta dosis de la vacuna frente a la covid-19 para toda la población?

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    MADRID, 22 Mar. (EDIZIONES) –

   Las farmacéuticas Pfizer/Biontech y Moderna ya han solicitado a la FDA norteamericana la autorización del uso de emergencia de una cuarta dosis de su vacuna de ARNm frente a la COVID-19 (segunda de refuerzo o de recuerdo), frente a un posible aumento de casos y “a la posibilidad de otra ola de la pandemia”.

   Precisamente, a mediados de enero, la Comisión de Salud Pública española, donde están representadas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, aprobó la cuarta dosis de la vacuna contra la COVID-19 pero exclusivamente para las personas inmunodeprimidas y a los cinco meses de recibir la última dosis.

   Ahora bien, sobre la idoneidad o no de extender esta segunda dosis de recuerdo a toda la población, desde la Asociación Española de Vacunología su cofundador, pediatra, y experto en vacunas, el doctor José Antonio Navarro Alonso, ve “difícil” responder a esta pregunta porque, según asegura, “todo dependerá de la vigilancia epidemiológica y virológica en las próximas semanas”, según confiesa en una entrevista con Infosalus.

   Eso sí, resalta que ya han aparecido datos de efectividad de la cuarta dosis de vacunas de ARNm en Israel y, aunque se mantiene la alta efectividad frente a la enfermedad grave, esta es baja frente a la infección de cualquier tipo y a la enfermedad sintomática, al mismo tiempo que incide en que en los infectados se mantiene “potencialmente” la infecciosidad, y pese a esta segunda dosis de refuerzo, es decir, que se siguen contagiando pese a estar vacunados.

   “Desde el punto de vista de los anticuerpos parece que el pico de ellos tras la cuarta dosis es similar a los alcanzados tras la tercera, lo que indica que la máxima inmunogenicidad se alcanzaría tras la tercera dosis”, aprecia este experto en vacunas.

   Por otro lado, señala que algunos países ya han anunciado para esta primavera una cuarta dosis para los mayores de 75 años e internos en residencias. “Por tanto y en caso de plantearse una cuarta dosis no pienso que sería con carácter sistemático sino en grupos muy seleccionados, especialmente por edad o condiciones de vida”, aclara.

HAY OTRAS HERRAMIENTAS

   Por su parte, el doctor Marcos López, presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), advierte en este sentido de que sí comparte la administración una cuarta dosis de la vacuna frente a la COVID-19, solo en sujetos muy vulnerables, si bien se muestra partidario de emplear preferentemente otro tipo de vacunas en el caso de que estén disponibles, es decir, usar en este caso otras que no estén basadas en la proteína S del SARS-CoV-2, en la que se basan las vacunas actuales, y hacerlo en otras que afecten a otras partes del citado coronavirus.

   “Sí que es cierto que en algún sujeto muy vulnerable puede ser útil una cuarta dosis pero también disponemos de herramientas terapéuticas como los antivirales o los anticuerpos monoclonales”, afirma este doctor.

   La también catedrática de Inmunología África González, y expresidenta de la Sociedad Española de Inmunología, cree que esta segunda dosis de recuerdo podría estar indicada para algunas personas mayores, que viven en residencias, o están inmunodeprimidas, “porque sí se ha visto, sobre todo por estudios en Israel, que esta cuarta dosis de la vacuna incrementa los anticuerpos neutralizantes” del SARS-CoV-2.

   Aquí recuerda que la farmacéutica Pfizer ha realizado un estudio interno y ve necesaria esa cuarta dosis de la vacuna. “Por ahora es pronto para decirlo, si como se ha estado viendo, la vacuna no previene de contagios, no tendría sentido darla para la población general porque incluso personas con tres dosis se han infectado, y en este sentido también Israel fue lo que comentó: no tiene sentido darla para todas las personas”, sostiene esta experta.

   Ahora bien, la doctora González sí reitera que podría ser útil en las personas vulnerables, para quienes también han surgido nuevos fármacos como los anticuerpos monoclonales, que permiten la prevención de la infección al neutralizar el virus y durante bastantes meses, por lo que ve factible también que ante determinados grupos poblaciones sí se pueda administrar un tratamiento preventivo como este.

   “Ahora mismo tenemos más armas que podemos utilizar y por supuesto está la vacuna. Después, se han desarrollado vacunas exclusivamente frente a la variante ómicron pero no funcionan frente a otras variantes; por lo que las primeras vacunas son más versátiles (las que están en el mercado), capaces de cubrir un mayor número de variantes, mientras que la propia de ómicron solo protege de esta”, destaca.

HAY QUE ANALIZAR NIVEL DE ANTICUERPOS

   Por otro lado, la epidemióloga Elena Vanessa Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) considera a este respecto, y en otra entrevista con Infosalus, que se siguen haciendo estudios de forma continua para ver si la efectividad vacunal baja o no en la población general, si bien considera que una segunda dosis de recuerdo podría estar indicada en las personas vulnerables: “Sería algo a pensar pero siempre basado en que se demuestre que estas personas se infectan más porque la protección de la vacuna ha bajado con el tiempo. Si no baja con el tiempo no sería necesario, pero deberían analizarlo los expertos”.

   Por su parte, el catedrático de Inmunología Alfredo Corell advierte en este punto de que no hubiera sido necesaria la tercera dosis de la vacuna frente a la COVID-19 de modo masivo, cuando sí se ha puesto, y solo lo era para aquellas personas con defensas bajas por distintos tratamientos, “y por tanto con menos motivo es necesaria la cuarta”.

   De hecho, recuerda que ya esta cuarta que se está poniendo en personas inmunodeprimidas, por lo que su recomendación sobre si extenderla también a la población general es que antes de ponerla se mida el nivel de inmunidad de cada persona, “al menos nivel de anticuerpos en sangre”, y si tiene suficiente se les exima de esta cuarta dosis porque, según aclara, “una inyección reiterada de un mismo producto en tan poco tiempo puede a la larga ser perjudicial y no beneficiosa”.

   Por eso, insiste este experto en que una segunda dosis de recuerdo de esta vacuna puede estar indicada en aquellas personas que la necesiten realmente y que hayan perdido la protección de los anticuerpos.

   “A la población en general en ningún caso, por lo menos de momento. Hay unos niveles de inmunidad generada, tanto por la vacuna y como por las infecciones generadas por ómicron, que probablemente ha dejado al 50% del país infectado, que aún tenemos meses para pensarlo el inocular o no alguna cantidad adicional más”, remarca este inmunólogo.

   A su vez, el doctor Pere Domingo, coordinador de hospitalización COVID-19 en el Hospital Sant Pau de Barcelona ve “indudable” e “imperativa” la vacunación de las personas vulnerables frente a esta infección, si bien considera que a la hora de inocularla o no a la población general “probablemente sea precipitado”.

   Eso sí, advierte de que el público en general tiene que tener en cuenta “dos verdades”: la inmunidad desaparece con el tiempo y el nivel de anticuerpos va bajando con el tiempo, por lo que igual dado un punto sí que sea conveniente una dosis de refuerzo más; el virus muta, por lo que igual será necesario que las dosis de recuerdo o las vacunas se adapten a nuevas variantes del virus.

   Cree en este sentido que precisamente antes de que termine este año llegarán nuevas vacunas adaptadas a últimas variantes del SARS-CoV-2, y recuerda que recientemente la prestigiosa revista científica ‘New England Journal of Medicine’ habla de la eficacia y seguridad de cuarta dosis de la vacuna frente a ómicron, “es indudable” y aumentan con ella y “mucho” los niveles anticuerpos.

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Redacción Prensa
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